Black is Beltza

🏆 Hemos ganado la CIGÜEÑA DE ORO a la mejor película de animación en el FEFFS

FEFFS
Primer festival internacional, primer premio: 🏆 Cigogne d’or Compétition internationale de films d’animation. 

Estamos felices y esto nos da más fuerzas para defender los cines en los que estamos en el Estado español. Distribución en Francia a partir del 16 de noviembre.

Black is Beltza

La música y el cine se unen en la gran fiesta del estreno de ‘Black is Beltza 2: Ainhoa’

eitb

El Velódromo ha visto y sentido como un concierto la película de Fermín Muguruza. Todo el equipo ha sido recibido y abrazado por las 3000 personas que han asistido al estreno más multitudinario del Zinemaldia.

Tras cuatro años de producción, la segunda parte de Black is Beltza ha tenido su gran estreno en el Velódromo donostiarra, en el marco del Festival de Cine de San Sebastián. La proyección de la película se ha vestido de cita grande, como en uno de esos eventos históricos.

Y es que el estreno de Black is Beltza 2: Ainhoa ha sido una gran fiesta ante 3000 personas. Teniendo en cuenta las caras conocías del mundo de la música, el cine y la política vasca, incluidos miembros de Negu Gorriak, parecía que no faltaba nadie. Pero lo cierto es que ha habido mucha gente que se ha quedado fuera, pues las entradas se agotaron poco después de salir a la venta.

Los que no pudieron conseguir una podrán ver la cinta en los cines de Hego Euskal Herria a partir del 30 de septiembre. Tal y como ha recordado el equipo de la película, los espectadores deberán mostrar en las salas comerciales si realmente la apoyan. «Nos lo jugamos todo a una carta, y si la gente no va, nos vamos de los cines», han dicho al finalizar la película.

La multitud del Velódromo lo ha vivido todo como un concierto. El respetable ha acogido las animaciones y la música de la gran pantalla entre aplausos, gritos y pitos. No han faltado ni los tragos en plena sala de cine. Como pidió el director, Fermín Muguruza, la película ha sido totalmente «respirada» por los asistentes, juntos de principio a fin. Pero la fiesta ha comenzado antes de la proyección, cuando, por la tarde, la Broken Brothers Brass Band de Pamplona ha calentado el exterior del Velódromo.

La hija de Manex, de la película de 2018, es la protagonista de esta segunda parte. En esta ocasión, el fenómeno Black is Beltza ha avanzado varias décadas, saltándose la posibilidad de representar el mayo del 68, y ha entrado de lleno en la década de los 80. Ainhoa llega a Euskal Herria en 1988.

Como en un concierto de rock o en una gran final, Muguruza, cual director de orquesta, ha presentado actores, guionistas, músicos y otros creadores. Según ha explicado, todo el equipo ha estado presente en las primeras filas del Velódromo. 160 personas en total. Pero no todos han subido al escenario. Entre los más aplaudidos han estado la actriz que ha puesto voz a su protagonista, María Cruickshank; la estrella Itziar Ituño; el andaluz Antonio de la Torre, y el último director de EginXabier Salutregi (que tiene algo que decir en la película). El Velódromo tenía cariño para todos.

Ainhoa, Cuba-Euskal Herria-el mundo

La película tiene un comienzo potente. La canción «Zu atrapatu arte» ha encendido a un público ya entusiasmado, con las imágenes de un concierto de Kortatu en la cárcel de Martutene. Los emocionantes créditos han continuado con la huida de Joseba Sarrionandia e Iñaki Pikabea el día de San Fermín de 1985. No hay spoilers, porque » Zu atrapatu arte » y «Sarri, Sarri» aparecen en la banda sonora ya publicada.

De Cuba a Euskal Herria, y del país natal del padre de Ainhoa a los escenarios de las luchas más importantes de los 80. Y es que, al igual que la primera parte, Black is Beltza 2 está atravesada por el internacionalismo y la intención de hacer sentir los conflictos de muchos lugares que hervían en el pasado reciente del mundo. En este caso, además, la película de Muguruza no renuncia a tratar directamente el tema del uso político de la heroína. Sin embargo, da cabida a los grises entre el blanco y negro de los discursos, reflejando, por ejemplo, opiniones muy diversas sobre la violencia de ETA.

En Black is Beltza 2: Ainhoa también pasan muchas cosas. Deja la sensación de que todos los personajes han estado en todos los momentos históricos, pero eso no es un gran problema. El aluvión de referencias musicales e históricas tiene cierto riesgo de cansancio, pero gracias al buen uso de las emociones funciona mejor que la primera parte. En el Velódromo ha quedado patente el éxito. Ahora será el turno de las salas de cine.

Llama la atención que, en el marco del Zinemaldia, en una película en euskera (es el idioma que más se escucha y los títulos también están en euskera) solo se hayan podido leer subtítulos en castellano e inglés. Es decir, cuando se escuchan idiomas distintos al euskera (francés, inglés, árabe, pastún, castellano…), no ha habido subtítulos en euskera. No es la primera vez en el Zinemaldia.

Dedicada al hermano

Fermín ha dedicado la película a su hermano fallecido en 2019. Gorka Otxoa pone voz a Iñigo Muguruza, dándole vida en su juventud de 1988, aunque sea en dibujos.

Los once miembros de la Broken Brothers Brass Band han amenizado el comienzo y también el final. Al acabar la proyección, han vuelto a subir al escenario y han hecho una versión especial de «Nicaragua Sandinista» junto a Muguruza. Así han acompañado al público en la salida, hasta la calle, alargando la fiesta quién sabe hasta cuándo.

Por último, el bertsolari Jon Maia ha recordado el triunfo de la libertad de expresión de 2001, cuando Negu Gorriak ganó a Galindo en los tribunales, y ha subrayado que no se ha cortado el hilo: «Hemen bizitza ospatzen dugu, ez da bakarrik zinema, hemen herri baxuaren pean, oihuz kantatu duena. Ongi etorri mundura, Ainhoa. Eskerrik asko, Belodromoa. Hau duzu, Iñigo, omena. Gurea da garaipena«.

Fermin Muguruza sale al escenario. Imagen de un vídeo de EITB Media

Ir al artículo original

Black is Beltza

Fermín Muguruza: «Creíamos que el mundo podía ir a mejor, pero el devenir de la Historia ha sido muy cruento»

Diario Vasco ➝ El músico y realizador irundarra, director de ‘Black is Beltza 2: Ainhoa’ repasa el final de los convulsos años ochenta en su nueva película de animación.

Black is Beltza

Tijuana y Ceci Bastida presentes en la película «Black is Beltza» de Fermin Muguruza

Glocal Media [Manuel Ayala]
Indagar en las plataformas de streaming a veces nos puede llevar a encontrar algunas rarezas que nos sorprenden, es el caso de la película animada Black is Beltza, dirigida por el músico vasco Fermín Muguruza en la que resalta la presencia de Tijuana y la música de Ceci Bastida, quien fuera pieza fundamental en los inicios de la banda Tijuana No!

Poster de la película Black is Beltza

Poster de la película Black is Beltza

La película, producida en 2018, se estrenó oficialmente en la 66 edición de Zinemaldia, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, y a la fecha ya ha conseguido diversos galardones y reconocimientos internacionales. Desde el año pasado, esta película ya se puede encontrar en la plataforma de Netflix.

Black is Beltza está ambientada en los años 60 y cuenta la historia de la ocasión en que la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona, imagen típica de las fiestas de San Fermín (España), recibe una invitación para desfilar en la Quinta Avenida de Nueva York, pero con una prohibición: las figuras gigantes negras no podrán participar debido las leyes de discriminación racial.

Captura de pantalla de la película Black is Beltza

Captura de pantalla de la película Black is Beltza.

Esa situación es la que le dio motivo a Muguruza para construir el relato de Manex Unanue, personaje principal, quien debía portar uno de dichos gigantes y que termina sumergido en los disturbios raciales derivados de la muerte de Malcolm X, las excentricidades de los personajes de The Factory, las alianzas entre los servicios secretos cubanos y la resistencia de las Panteras Negras.

Se trata pues de un viaje ficcionado por la realidad de estos convulsos años a través del amor, la revolución y el espionaje, por el que desfilan diversidad de personajes como Andy Warhol, el Che Guevara, Juan Rulfo, Tin Tan, Pancho Villa, Jimmy Hendrix, Janis Joplin, entre otros, en diversos escenarios importantes del mundo.

Captura de pantalla de la película Black is Beltza

Uno de ellos es Tijuana, cuando el personaje de Manex despierta después de un viaje hongo en el Infierno Bar, aquel que se encontraba en la Zona Norte. El personaje se encuentra con “El Rey del Barrio”, Tin Tan, con quien tiene que ir a realizar una misión a Los Ángeles y durante su recorrido por la ciudad se pueden apreciar locaciones como la avenida Revolución, el Jai Alai y la garita de San Ysidro.

Esta animación además es acompañada por una excelente banda sonora, curada por el propio Muguruza, en la que aparecen canciones de músicos y bandas como Manu Chao, Negu Gorriak, Rosalía, Ana Tijoux, Lengualerta, Sonido Gallo Negro, entre otros, y por supuesto la tijuanense Ceci Bastida, quien participa con su canción “La esquina del mundo”.

Es pues, una buena película enfrascada en lo político-social que bien vendrá a refrescar la memoria sobre ciertos acontecimientos importantes que marcaron el rumbo de la historia mundial y que ahora se ponen de manifiesto como un acto de protesta y rebeldía.

Captura de pantalla de la película Black is Beltza

Captura de pantalla de la película Black is Beltza

Ir al artículo original