Black is Beltza

Cultura. Fermín Muguruza presenta su película «Black is Beltza 2.Ainhoa», y logra una ovación en una masiva avant premiere en Buenos Aires

Resumen Latinoamericano ➝ Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 19 de octubre de 2022.

Ya está en Argentina, la película Black is Beltza 2. Ainhoa, dirigida por el músico y cineasta Fermín Muguruza. La primera presentación fue todo un acontecimiento, donde 700 personas aplaudieron y por momentos ovacionaron al director y su último trabajo.

Ainhoa, una vasca rebelde, tierna y temeraria

Filosa como una daga que en algún momento intenta usar para defenderse de matones de distintos Servicios de Inteligencia internacional, Ainhoa, boliviana-vasca por nacimiento, cubana por adopción e internacionalista por elección, es la principal protagonista de Black is Beltza 2, la última película de Fermín Muguruza. El film de animación nos transporta a escenarios donde Ainhoa se enamora, descubre lo que es la Euskal Herria de su padre (Manex, que ya tuvo debut en la primera película de la serie) y confronta con todas sus fuerzas contra aquellos que se lo han ganado con creces.

Agil y potente en cada una de las escenas, la película va ofreciendo una enorme cantidad de información de la historia reciente de varios países donde de una u otra manera puso las manos  y los pies la codicia imperialista. Y lo hace paso a paso, para construir un thriller de fuerte contenido político.

Sin dar tregua en los 86 minutos de duración, van desfilando hechos conmocionantes de la lucha independentista de los 80 en el País Vasco: desde aquella espectacular fuga carcelaria del gran poeta vasco, ex militante de ETA, Joseba Sarrionandía, o el mítico grupo Kortatu festejando dicha acción cantando el popular “Sarri, Sarri”, o un merecido homenaje al director de Egin, un excelente periódico allanado por la policía y clausurado por el represor juez Baltasar Garzón. También aparecen en escena las andanzas criminales del GAL creado por Felipe González y su ministro del Interior. Todo ello sumado a los viajes inquietantes de Ainhoa y su amiga Josune, que como periodista de Egin, la acompaña en una tras otra aventura.

Visibilizador como pocos de las músicas árabe (de todas ellas), algo que lo llevó a hacer documentales excelentes como “Checkpoint rock” y otros similares, recorriendo varios países de esa región, Fermín incluye también en este último trabajo, una estadía de Ainhoa en El Líbano  y Afganistán, donde se topa con esbirros de la CIA y revolucionarios que pelean, como pueden, contra ellos.

Brilla por todo lo alto el trabajo de animación de la película, hecho por auténticos profesionales en la materia, rosarinos para más datos. Por otra parte, el guión escrito a tres manos por Muguruza, Isa Campo  y Harkaitz Cano, ofrece detalles y convoca a pensar con cabeza propia, sobre hechos que fueron noticia internacional pero que seguramente ignoran o tienen una versión manipulada, la nuevas generaciones. Como ocurre en Argentina, donde hay miles seguidores fieles de Muguruza, por su fuerte andadura en lo que fuera el rock radikal vasco, y que ahora descubren en el Fermín cineasta una posibilidad de adentrarse en temas menos frívolos que los que venden los mass media.

En fin, es fundamental que no dejemos que Black is Belleza 2 Ainhoa, pase desapercibida, y así pueda quedarse varias semanas en las salas, como el Gaumont y las otras del circuito INCAA que la van a proyectar a partir de este jueves. El tipo de cine que hace Fermín, y que no por nada le cuesta también su buena dosis de censuras, amenazas, difamaciones y otras yerbas fascistoides, se merece que la peli siga rodando con éxito, y muchos aplausos, como el que se produjo el martes en la proyección anticipada+fiesta, realizada en una sala del barrio de Chacarita.

SOBRE LA PELICULA

SOBRE LA VICTORIA CONTRA EL TORTURADOR GENERAL GALINDO

SOBRE LA CENSURA

SOBRE EL PUEBLO MAPUCHE

SOBRE LA PRESENTACION DE LA PELICULA EN EL VELÓDROMO DE ANOETA, EN DONOSTI (SAN SEBASTIAN) ANTE 3000 PERSONAS

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Black is Beltza

“Hay un proceso de infantilización del público”

Canal Abierto

El músico y realizador vasco Fermín Muguruza presentó en Argentina su película animada “Black is beltza II: Ainhoa”. “Hemos ido dejando espacios al neoliberalismo para que pueda morder más fuerte y tenga cada vez más ese poder”, sostuvo el artista.

Redacción Canal Abierto | El músico vasco Fermín Muguruza se encuentra en nuestro país con motivo de la presentación de su nuevo largometraje Black is Beltza 2: Ainhoa. Al igual que su predecesora de 2018, se trata de un largometraje de animación. En esta ocasión es una coproducción vasco-argentina, realizada con la productora de animación rosarina Draft Toon Studio. El film será proyectado en el cine Gaumont a partir de mañana.

Muguruza tiene una reconocida trayectoria en el campo de la música a partir de su irrupción a comienzos de los años 80 con la banda Kortatu, emblema del incipiente rock radical vasco. Luego dio forma a Negu Gorriak, con el que comenzó su relación con nuestro país a partir de su visita inicial en 1994 y que se prolongó a través de la amistad y colaboraciones con referentes del rock alternativo local como Todos Tus Muertos, Las Manos de Filipi, Los Fabulosos Cadillacs y Actitud María Marta.

Ya sea en su histórica actividad musical como en su reciente faceta de cineasta, el activismo social y político recorre toda la obra de Muguruza. Desde la causa independentista de Euskera a la lucha contra todo tipo de fascismo, su arte estuvo siempre ligado a la solidaridad con diferentes luchas. La saga de Black is Beltza no es la excepción.

La primer entrega se ambienta en 1965. Partiendo de Nueva York, el personaje principal, Manex, recorre la contracultura de esa ciudad, conoce a los Panteras Negras, viaja a Cuba para ponerse al servicio del Che Guevara para culminar en Biarritz.

El film que presenta en esta oportunidad tiene como protagonista a Ainhoa, hija de Manex que, al igual que su padre, también recorrerá distintos parajes del planeta. El punto de partida es La Habana, y las paradas incluyen Euskera, Argel y Kabul entre otros destinos.

Con una elipsis de 25 años, la trama se sitúa en los finales de la guerra fría. A partir del recorrido de Ainhoa, se revelan acciones de los Estados Unidos en función del debilitamiento de su rival soviético como la creación de Al Qaida y el intercambio de armamento por heroína como forma de financiamiento de esa guerra sucia.

En un encuentro con la prensa argentina, Muguruza compartió detalles del proceso de producción de la película. “La historia de Ainhoa a la vez es nuestra historia. Porque Ainhoa nace en 1967 en Bolivia el mismo día en que matan al Che Guevara. Ella aprende misteriosamente el euskera con un también misterioso poeta vasco que se fuga de la cárcel y vuela al país vasco a conocer a sus ancestros”, contó Muguruza.

El músico y cineasta recordó que una vez concluida la etapa de escritura, empezó el momento de la financiación del proyecto. Y que ahí empezaron a aparecer las piedras en el camino: “Teníamos pensado que después de la primer película iba a ser mucho más sencillo, pues había sido muy difícil sacar la primer película. Solamente habíamos contado con apoyo vasco, regional como se llama allá. No había recibido ningún tipo de apoyo del Estado español. Y sacamos la película adelante con ese apoyo colectivo que teníamos de toda la gente que la quería hacer. Y de pronto la película estuvo en 50 festivales internacionales, se estrenó en el Estado español y en el Estado francés. Una plataforma china compró los derechos, Netflix se interesó para tener nuestra película en catálogo durante 10 años”.

“Todo eso hacía que nosotros  pensáramos que con la segunda iba a ser mucho fácil, que nos iban a abrir todas las puertas y nos iban a decir ‘por favor pase, señor Muguruza, bienvenidos’. Somos soñadores y a veces pecamos de ingenuos. Pero también eso es lo que nos hace caminar, nos hace más fuertes, nos hace volver a levantarnos. Como decía el poeta (Fernando) Pessoa, tenemos que hacer de cada caída un paso de danza. Y eso es lo que hacemos nosotros, seguir bailando como los gigantes de San Fermín que si no bailan, están muertos”, sostuvo.

“Fue la primera vez que pensé que no iba a poder levantar un proyecto. También que esa fortaleza que siempre he tenido era más vulnerable tras la pérdida de mi hermano, ese compañero que siempre ha estado al lado mío. No había financiamiento. A pesar que digan que la animación española es estratégica. Pero a nosotros nos obligan a ser ciudadanos españoles, tenemos pasaporte español, tenemos obligaciones pero no derechos”, expuso el célebre artista.

“También recurrimos a la televisión española y nos respondieron de una manera muy peculiar: nos dijeron que no encaja en la línea editorial. Con lo cual nos están diciendo que hay una línea editorial concreta para difundir de manera audiovisual contenidos que no se salgan de la líneas rojas que están marcando la versión oficial de lo que se tiene que contar, de qué es lo que pasó en los años 80. Qué pasó exactamente durante la transición. Por eso salimos con todo lo que fue el rock radical vasco con gente como La Polla o Eskorbuto. Con todas esas bandas también contábamos esa otra historia oficial que no nos estaban contando”, planteó.

Fue ahí que el estudio Draft Toons, que ya había hecho la parte de animación en la primer película, se propuso como coproductora, algo que no suelen hacer, ya que sólo prestan servicios técnicos. “Ellos contactan a Hugo Castro Fau que se pone con la producción desde Argentina y de repente conseguimos la ayuda del INCAA. Así que esta es una película vasco-argentina que no tiene apoyo del Estado español, pero conseguimos ayuda del INCAA. Eso fue una revolución”, relató Muguruza.

“Fuimos consiguiendo una ayuda de un lado y del otro -continuó describiendo-. Tenemos un montón de productores asociados que son desde un estudio de sonido, el restaurante de los hermanos de Aitor Zavaleta que fue asesinado en Madrid, hasta una cooperativa cervecera”.

En tal sentido, subrayó que “este es un triunfo, el poder de la comunidad y de la gente que quiere hacer cosas y empuja. Incluso los actores se acercaron diciendo que querían estar en esto. Y no solamente actores vascos. Está el caso de Antonio de la Torre, que es uno de los máximos actores que tenemos. O Ariadna Gil, que incluso tiene un Oscar por Belle Epoque y está en primera línea en la actualidad, ya que es la compañera de Viggo Mortensesn”.

“Yo les planteé que participar en esta película después puede tener consecuencias. Sabemos que la extrema derecha, y me refiero también al Partido Popular, no me quedo sólo con VOX, va a intentar atacar a la gente que ha estado colaborando e irán por todos ellos. Eso hicieron con Itziar Ituño cuando hizo La casa de papel. Intentaron boicotear La casa de papel. Pero con tan mal resultado, que la serie se hizo mucho más popular de lo que era. Y hoy es una persona intocable. Esa es gente que vive en un pozo de víboras, pero pueden criticar todo lo que quieran que ya no hacen ningún tipo de daño”, aclamó.

En nuestro país, la película tuvo un preestreno a sala llena en el Complejo Art Media, que sirvió al artista para reencontrarse con su público y amigos de nuestro país. “Estrenamos en un lugar de 700 butacas. Eso es algo que me da un poco de… respeto… En primer lugar porque hay que cumplir con la parte técnica. Porque es una película muy buena. Acaba de ganar en festival internacional. Es el primer festival en que participamos y ganamos. Uno de uno. Y nada menos que el Festival de San Sebastián. Es uno de los cuatro que hay en Europa que es Categoría A, junto a los de Venecia, Cannes y la Berlinale. Y que nos hubieran propuesto estar ahí, y más precisamente en el Velódromo. Fuimos uno de los tres estrenos en ese lugar. Y el nuestro fue el único que agotó entradas 20 días antes”, celebró Muguruza.

Black is Beltza II: Ainhoa - Fotograma

El músico reconoció a Castro Fau como el responsable de ese evento: “Consiguió esta proyección de manera gratuita, sabiendo la situación que estamos viviendo aquí en Argentina. Hay mucha gente que no tiene plata para poder desplazarse y volver. Y hacemos una proyección gratuita. Cuando lo propuso Hugo, me pareció descabellado. Yo pensaba cobrar unos pesos para que haya algún control o tener una noción de la cantidad de gente. Y el insistió: gratuito”.

Consultado sobre la expectativa por el retorno a nuestro país, Muguruza vaticinó que “va a ser muy emocionante porque cada vez que vuelvo es como un encuentro. Las redes sociales son un termómetro. Ahí mucha gente hace un repaso de su vida que a su vez es la mía. ‘Yo te vi aquí, yo te vi allá, estuve en Banfield o en todos lados en los que he estado en Argentina’”.

Y vaticinó lo ocurrido al momento de la proyección:  “Después, qué va a pasar cuando empiece la película. Yo creo que cuando empiece a sonar la gente se va a poner a gritar. Creo que en algún momento la gente va a aplaudir, y creo que al final de la película se van a poner de pie y alguno hasta llore cuando aparezca el fotograma con la imagen de mi hermano”.

Consultado por Canal Abierto sobre la relación de continuidad entre las historias de ambas películas, Muguruza contó: “Cuando sale la primera película estábamos muy influenciados por el trabajo de Hugo Pratt, Corto Maltés. De hecho hay guiños al Corto Maltés, hay unos guiños con el padre de Manex que era un brigadista internacional. Hugo Pratt hace que Corto Maltés desaparezca en la Guerra Civil Española, ya que acude allá con una brigada internacional a combatir contra el franquismo”.

“En esta vamos más allá, incluso hay un guiño al propio Corto Maltes. Podríamos haber seguido con una saga de historia, aunque no pudiéramos hacer películas si podríamos haber seguido con los comics en los que el protagonista fuera Manex. Pero decidimos que no. Preferimos hacer algo que en inglés ni siquiera sería una segunda parte, sería como un spin off”, explicó.

Y agregó: “me parecía interesante contar la historia de esta niña cuando cumple 21 años. Es una película independiente, pero sucede que sus padres son los que fueron protagonistas de la anterior película. Entonces tenía que haber una relación, un vínculo. De hecho hay muchas líneas que vamos tirando y que unen ambas películas. Al final es también una historia de aventuras, de venganzas, un thriller político en el que hay espías, porque estamos justo en el final en lo que se denominó la Guerra Fría”.

“Ainhoa es un vehículo para pasarla bien pero también para identificarte con ella. Hay que luchar contra las injusticias y a la vez también quiero bailar. Porque como dijo Emma Goldman, si no se puede bailar no es nuestra revolución”.

“Era muy importante que fuera Black is Beltza porque también hay una continuidad estética, aunque desde lo técnico acá hemos dado un salto técnico importante. Hay algún personaje de la anterior película que aparece en esta y hay mucha referencia a qué es lo que pudo pasar en ese momento. Qué pasó con el padre, qué pasó con la madre, porqué Ainhoa quiere buscar lo que está pasando en ese momento y tiene que ver con aquellas desapariciones. Por eso tiene que ser una segunda parte, aunque poco a poco quizá esta película pueda ser conocida como Ainhoa. En la proyección del Velódromo la gente salió con el puño en alto gritando gora Ainhoa, que quiere decir viva Ainhoa”, revivió.

Muguruza también brindó una reflexión sobre los nuevos modos de censura: “Esto es consecuencia de cómo hemos ido dejando espacios al neoliberalismo para que puedan morder más fuerte y tengan cada vez más ese poder de decisión. Hay nuevas maneras de censura. Ya no es censura explicita, que también la hay. En cuanto yo hago una declaración, enseguida van contra mí, contra la película. Pero ahora también se hace de una manera más sibilina. Hacen que no se vea. Muchas veces se hace con una llamada diciendo que ni se les ocurra programar determinada película. O buscan películas en el fondo de catálogo para poner y que no quede sitio para programar”.

“Hay una estrategia clara para que solamente se consuma un tipo de cultura. Es un proceso de infantilización del público. ‘Yo soy el padre y te voy a decir que puedes ver y qué no puedes ver’. Eso se lleva hasta las últimas consecuencias. Y eso es lo que estamos padeciendo”, agregó.

“A la anterior película, en el Estado español la vieron 20.000 personas en cine. Y sin embargo, en este cine de Madrid la fueron a ver 2.500 personas. Y no hay otro cine que la quiera programar. Simplemente a nivel comercial es muy sospechoso que una persona se niegue a programar una película que van a ver 2.500 personas. Hay una crisis de taquilla enorme después de la pandemia porque la gente tiene otro tipo de consumo televisivo o de cine a través de las plataformas. Entonces, si hay una película que lleva gente, lo normal es que la programes. Es muy sospechoso esto que pasa. Nosotros hacemos una campaña en la que decimos que tenemos que defender cada cine como si fuera una barricada”, concluyó Muguruza.

Trailer:

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Black is Beltza

S’estrena a València «Black is Beltza II: Ainhoa», la saga cinematogràfica de Fermin Muguruza

Diari la Veu ➝

La segona part de l’exitós film, es podrà veure a partir d’aquest divendres als cinemes ABC Park

Fermin Muguruza torna a la gran pantalla amb la segona part de Black is Beltza II: Ainhoa. L’estrena a València tindrà lloc aquest divendres, 21 d’octubre, als cinemes ABC Park.

La segona part d’aquesta saga arranca 21 anys després, el 1988, amb Ainhoa (la filla d’Amanda i Manex, els dos primers personatges principals de Black is Beltza) com a protagonista absoluta de la història. «Amanda, la meua mare, va ser assassinada a Bolívia mentre estava embarassada de mi. A Manex, el meu pare, el van fer desaparèixer a Nicaragua. És l’any 1988. Em dic Ainhoa i estic a punt de complir 21 anys. És hora de buscar la veritat. I també d’ajustar comptes», explica Ainhoa.

A partir d’ací, Ainhoa, armada amb una càmera fotogràfica regal del seu pare, començarà un nou viatge iniciàtic des de l’Havana fins a Iruñea, Marsella, Beirut o Kabul, on podrà ser testimoni «de l’estat de les coses de les últimes estretors de la guerra freda». A través de la seua mirada, podrem observar els conflictes que van marcar l’ocàs d’una dècada i allò que alguns van anomenar la fi de la història.

El director assenyala: «S’ha parlat molt dels 80, s’ha arribat fins a la mitificació d’aquella dècada, encara que també foren anys de plom a molts territoris. I és que moltes vegades no es posa en perspectiva la seua cruesa. En aquest sentit, aquesta nova entrega de Black is Beltza mostrarà com els problemes del món confluïen, com allò que és local i global estaven interconnectats i per què l’expressió globalització es va començar a utilitzar precisament l’any en què transcorre el nostre nou lliurament, el 1988».

Quant a l’animació per a adults, Muguruza indica que, «com va dir el padrí de l’animació basca Juanba Berasategi, a qui després de la seua mort dediquem la primera part de Black is Beltza, “l’animació és un exercici de resistència”», i amb la segona part, «continuem fent camí».

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Black is Beltza

Entrevistamos a Fermín Muguruza con motivo de su película “Black Is Beltza II: Ainhoa”

Mondo Sonoro ➝

En la pasada edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastian tuvo lugar el estreno mundial de “Black Is Beltza II: Ainhoa”, la segunda entrega del proyecto de animación multidisciplinar dirigido por Fermin Muguruza. Fue nada menos que en el emblemático Velódromo de Anoeta y ante tres mil personas que vivieron el evento como si de un concierto se tratara.

Como su nombre indica, “Black Is Beltza II: Ainhoa” supone la segunda parte de esa película de animación que se estrenó ahora hace cuatro años. Sabido es que Fermin actualmente está más centrado en el cine, pero pocos son los que desconocen que lleva cuarenta años siendo un revolucionario trabajador de la cultura. Músico, cantante, compositor, productor, escritor, periodista, cineasta, director, guionista y mil cosas más, pero siempre con una visión personal, comprometida y crítica contra lo establecido, que además se reinventa y sorprende constantemente.

“Tengo claro que soy un músico que hace cine. Vengo del rock de combate, así que mi cine tiene que ser de combate”

Para hablar sobre “Black Is Beltza II: Ainhoa” –la película, el cómic, la banda sonora– y muchas cosas más, nos encontramos con Fermin, quien sigue igual o más dinámico que nunca.

Para quien no conozca nada del proyecto que te ha llevado ya doce años, ¿puedes hacer un resumen?

La primera parte de “Black Is Beltza” comienza en 1965. Los gigantes de la comparsa de San Fermín son invitados para participar en un desfile en la quinta avenida de Nueva York, en la feria del mundo, pero debido a la discriminación racial, prohíben desfilar a dos de los gigantes porque son negros. Este hecho histórico real me inspira para crear unos personajes de ficción, que son los porteadores de esos gigantes negros, que ante este hecho protestan, se rebelan e intentan que no desfilen los demás gigantes sin conseguirlo. A partir de ahí, inspirado por la saga de relatos de “Corto Maltés” de Hugo Pratt, empiezo a crear, alrededor de hechos históricos, otros momentos “ficcionados”. El protagonista, uno de los porteadores que se llama Manex, se queda en Nueva York y emprende un viaje que le lleva a Cuba. Allí le encargan una misión que es sacar a un pantera negra de Estados Unidos y refugiarlo, porque es susceptible de ser eliminado. En este viaje se enamora de una chica cubana, que está apoyando al Che en la guerrilla en Bolivia, pero muere en un atentado parapolicial. Milagrosamente nace una hija de ambos que se llama Ainhoa. Ella es la protagonista de esta segunda parte que ocurre veintiún años después, a mediados de los ochenta. Empieza cuando llega a Iruña para estar con su abuela, la madre de Manex y a partir de ahí, por una serie de circunstancias, viaja a Beirut, Kabul y Marsella.

Imaginamos que, al igual que en la primera parte, en la que Manex estaba presente en importantes momentos históricos al estilo Corto Maltés, como bien explicas, Ainhoa también lo estará.

Efectivamente, pero en esta ocasión la historia de Ainhoa está ambientada en una época vivida por mí. Por eso es importante subrayar que es parte de mi historia personal y que cuento una realidad que no es la oficial.

El que hayas podido hacer esta segunda película, quiere decir que pudiste recuperar lo invertido en la primera. Creo que habías puesto hasta tu casa como aval.

Sí, es cierto. Pero tuvimos la suerte de que llegó una plataforma como Netflix que se interesó. Ellos tienen dos líneas de actuación, una haciendo producción propia y otra de cesión de derechos de reproducción. Hicimos la cesión para que la pudieran distribuir durante diez años por casi todo el mundo. Esto nos salvó, aunque en los cines funcionó bien. Entre los espectadores de los cines, los más de cuarenta festivales en los que se presentó, junto con las más de cien presentaciones en todo el mundo, contabilizamos que lo habrán visto unas cincuenta mil personas. Para la producción de esta segunda parte hemos contado con la coproducción de los argentinos de Lagarto Films y Draftoon Studio. Sin embargo TVE nos dio el portazo y nos dijo que no entraba en su “línea editorial”.

Esta segunda película mantiene el estilo de animación de la primera.

Para mí era muy importante que las dos películas tuvieran un tronco estético común. Por supuesto que con la experiencia de la primera, la hemos intentado mejorar. Hemos aprendido a ser más eficaces con cada plano, con cada secuencia. También hemos intercambiado diferentes técnicas de animación, para sacarle rédito a cada plano, y aunque el estilo continúa y es identificable, técnicamente hemos dado un salto. Y a nivel de realización también.

Y de nuevo la banda sonora es muy importante. De hecho, afirmas que es como otro personaje más.

Sí, porque la parte musical es una reivindicación en la película. Porque con la música también estamos hablando de cine comprometido. Tengo claro que soy un músico que hace cine. Vengo del rock de combate, así que mi cine tiene que ser de combate. Ese fue el cine que me influyó. En todos mis discos vas a encontrar canciones con referencias a películas. Mis influencias también vienen del cine neorrealista italiano, de Pasolini, Bertolucci… Yo tengo que rodar como si la cámara fuera un arma. Tengo muy claro que, para aquellos que queremos cambiar el mundo, nuestra arma es la cultura.

“Todos hemos puesto el corazón para hacer esta película, todo el mundo, y estoy hablando de que hay más de doscientas cincuenta personas”

¿Podemos hablar de quien aparece en la banda sonora?

Está todo el batallón vasco de la época. Y para quien eche en falta alguno, hay muchos guiños en imágenes en la película. Si te fijas bien, aparece la portada de un disco de La Polla Records, hay una frase mítica de Hertzainak, un póster de Eskorbuto, un póster de Las Vulpes, o los MCD y, como no, también sale Víctor de Vómito. Están también Redskins y The Pogues, porque están muy relacionados con Iñigo y conmigo. Y por lo que respecta a la parte árabe, está la cantante palestina Amal Murkus (que ya estuvo en mi disco “Checkpoint Rock”). Entramos en el Líbano con Soapkills y su música electrónica con melodías árabes que surgió como reacción a la guerra civil. Tania Saleh con una canción tradicional, que trabajó con el hijo de la leyenda viva libanesa Fairuz. Khan Qarabaghi y Bakht Zamina, que cantaban al Afganistán socialista y que fueron asesinados por los fundamentalistas. También de Afganistán, Wajiha Rastagar que viene de la Revolución Comunista de Saur y vive exiliada en Alemania, pero que recoge la tradición afgana y con una voz increíble. Y Welatê Me del Kurdistán, con un tema muy folk.

En el cómic –publicado por Reservoir Gráfica– ha habido un cambio de ilustrador. Has pasado del argentino Dr. Alderete a la catalana Susanna Martín.

Tengo que explicar que el proceso lleva en marcha más de doce años. En 2014 salió el primer cómic, en 2018 la película y ahora en el 2022 han salido a la vez película y cómic. Cuando acabó todo mi trabajo para Al Jazeera sobre la música en los países árabes, me junté con Harkaitz Cano y trabajamos el guión con la idea de hacer un cómic. Contacté con Jorge Alderete, argentino que vive en México, porque me encantaba su estilo, él hizo todos los carteles del “CBGB mexicano” que es el Multiforo Alicia. Pero, para esta segunda parte, mi propuesta era que película y cómic tenían que salir a la vez. Le pasé a Susanna el guion y los personajes, para que se pudieran identificar con los de la película y que hubiera un hilo de conexión, pero quedamos que el planteamiento de cada secuencia fuera de su propia creación. Así que son dos trabajos que tienen estéticas diferentes, con un guion en común y que se complementan. Como he dicho antes, es cierto que en las dos películas se mantiene el estilo, sin embargo los cómics son independientes entre sí. El primero es más muralista, es menos narrativa de cómic propiamente dicha. Son dibujos completos al que se le añaden textos, de hecho es la primera novela gráfica que hacía Dr. Alderete. El segundo es puro cómic, que es el mundo de Susanna. Ella ha hecho antes trabajos sobre el movimiento feminista, sobre Nicaragua, sobre Palestina, así que era la persona perfecta para hacer a Ainhoa, porque maneja el lenguaje del cómic a la perfección. Y a mí me ha emocionado mucho como planteaba algunas escenas. Lo único que tienen en común los dos cómics, es que ambos son obras de arte.

Dedicas esta segunda película a tu hermano Iñigo que falleció en 2019 y dices que late con su corazón.

Todos hemos puesto el corazón para hacer esta película, todo el mundo, y estoy hablando de que hay más de doscientas cincuenta personas implicadas en el proyecto. Pero late con su corazón porque yo le estoy viendo a él en toda la película. No solo porque el primer personaje que sale es él, sino porque todo lo que va apareciendo tiene que ver con conversaciones que habíamos tenido. Tiene que ver con vivencias que nosotros compartimos. En la banda sonora salen canciones de Kortatu, de RIP, de Barricada, de Cicatriz y está clarísimo, pero si sale una canción de Redskins, estoy hablando de cómo creamos juntos la canción “Etxerat!”, o si salen The Pogues es porque fuimos con Iñigo a Burdeos a verlos y eso es Iñigo también. Todo tiene que ver con él. Por supuesto que la película tiene mi ritmo, que viene dado por la edición de las escenas, por la música y por la melodía de las voces, pero el latido es el suyo.

Iñigo también era muy fan del cine…

Los dos lo éramos. Nos gustaba mucho también la nueva ola del cine alemán. Nuestros favoritos eran directores como Wim Wenders o Werner Herzog. El nombre de nuestro primer grupo era “Kortatu o la cólera de los no elegidos”, y eso viene claramente de “Aguirre o la cólera de Dios” de Herzog. Iñigo fue a ver la primera parte de “Black Is Beltza” innumerables veces y siempre me decía: “Cada vez que la veo, encuentro algunas de nuestras conversaciones”.
Ahí están muchos de nuestros referentes. Cuando Ainhoa dice: “De lo que veo, poco creo, de lo que me cuentan, nada”. Esa es una frase de “Pedro Páramo y el llano en llamas” de Juan Rulfo. Cuando Ainhoa se encuentra con la chica del Kurdistán le dice: “Halabja es la Gernika del Kurdistán”, esa es una frase que yo canto en la canción “Newroz” de mi primer disco en solitario “Brigadistak” y que componemos entre Iñigo y yo. Por eso late con su corazón, porque, sin que mucha gente lo sepa, hay constantes referencias a cosas vividas entre Iñigo y yo.

Creo que hay una anécdota que ha trascendido, que dice que os llamabais “Los Pollos Hermanos” [ndr: por el restaurante de comida rápida de la serie “Breaking Bad” que, realmente, era una tapadera para la fabricación y distribución de metanfetamina].

Una de las últimas entrevistas que me hicieron después de la primera película era en la radio y era de ese tipo en que meten a alguien que no te esperas. Así que de repente empiezo a oír a alguien que dice: “pollos… hermanos…”. Claro, era Iñigo. Allí contó toda esa historia personal entre él y yo. Resulta que los dos vimos a la vez “Breaking Bad”. Cada uno la veía por su cuenta y luego quedábamos para comentarla. Pero la forma de quedar para hablar de la serie, era enviarnos un mensaje que era “Pollos”. Esto se fue generalizando y cuando teníamos que hablar sobre cualquier cosa, nos mandábamos el mensaje de “Pollos Hermanos”, como chiste interno. Pero la historia cruda es que yo voy a Alburquerque a presentar la primera parte de “Black Is Beltza”. Aprovecho para hacerme toda la gira de las localizaciones de “Breaking Bad”, compro metanfetamina azul de caramelo, compro el delantal de “Let’s Cook Bitches” de Jesse Pinkman, compro la camiseta de Los Pollos Hermanos para regalársela a él y le envío fotos…. Y al día de hacer la presentación, me llaman avisándome de su fallecimiento. La devastación fue total.

Además poco después llegó la pandemia. ¿Cómo sobrellevaste todo ese tiempo?

Ha sido muy duro, pero, en los momentos de mayor desanimo, Iñigo ha sido una razón para seguir. La pandemia la pasamos en familia. Yo que era una persona que estaba muy en contra de la institución familiar, como institución represiva y reproductora de valores negativos…. de hecho esto lo canté, al final tengo que decir que lo más importante para poder sobrellevar el duelo ha sido la relación que hemos vivido mi compañera, mis dos hijos y yo. Ellos, junto a toda la comunidad de gente que me ha apoyado, han sido vitales para poder tirar adelante esta película. Hacerla ha sido una gran terapia.

¿Qué vas a hacer después de esto?¿Cuál es el futuro de Fermin Muguruza: más cine, conciertos?

El 20 de abril del año que viene cumplo sesenta años. Entonces lo decidiré todo.

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